martes, 1 de diciembre de 2009

el mural del tabaco, última(?) entrega: conclusiones para un suma y sigue


no se trata de una parte del mural, ya terminado por el momento, sino e las sensaciones, reflexiones, interrogantes, percepciones y conclusiones que la visión (lectura) del mural nos ha sugerido.
 

con ser comienzo de semana, inicio de mes y arranque de la cuenta atrás para despedir este año errático y malhumorado,  voy a ser felinamente breve, dando mi particular zarpazo al tema para dejarles el espacio a ustedes o al interés que quieran tomarse en el asunto. mis conclusiones són nítidas y quedan a su merced.

hay amplias certezas e interrogantes por desentrañar. en estelí, no podemos mirar hacia otro lado. más nos vale.

claro uno


el tabaco no es otra cosa que una ancestral cultura, tan antigua como la religión o el fuego, que no es ni nociva ni tóxica salvo por los resultados de su explotación industrial con ánimo de lucro sin escrúpulos. catástrofe que a tantas otras culturas acontece.

todos los ingredientes tóxicos que le han incorporado los intereses económicos con objeto de convertirlo en una adicción de jugosos rendimientos financieros, están presentes en todos los ámbitos, sustancias y productos vinculados al presunto progreso del género humano.


una especie que al grito de "somos los reyes de la naturaleza" o "somos los elegidos de los dioses" robó una naturaleza que no sólo la necesita ella porque para muchas otras es nuestro entorno vital.

y se ha dedicado a destruirla sistemáticamente encomendándose a dios y al diablo, o sin hacerlo, hasta el punto de que muy probablemente el medio natural está enfermo de manera irreversible, es irrecuperable o incluso se encuentre ya en fase terminal (si hablamos de tiempos cosmológicos o cosmogónicos, y no las pinches decenas de miles de años que les va a llevar hacerlo desaparecer todo.

todo esto son verdades que todos los humanos saben y todas las especies inferiores las presienten, las sufren o las han sufrido antes de desaparecer. pero una de las habilidades absurdas de esa especie líder es la de mirar hacia otra parte, el mejor atajo para estrellarse.

claro dos

el tabaco puro transformado en cigarros, el que cultivamos y elaboramos en estelí, mantiene intactas todas las posibilidades de ser un bien cultural con carta de naturaleza. lo que del mismo modo es una carta de derecho de explotación siempre que cumpla con sus deberes, y clarifique sus territorios


oscuros


uno
¿se cultiva biológicamente nuestro tabaco? ¿consume agua y recursos del suelo en la adecuada proporción y equilibrio para no empobrecer irreversiblemente el medio? ¿no utiliza sustancias químicas orgánicas o inórgánicas en su cultivo y elaboración que afecten a corto, medio o largo plazo a la salud de la flora y fauna de su entorno, la de las personas que lo trabajan y la de sus consumidores no adictos?

dos
¿es sociable nuestro tabaco?

¿forma, cuida, trata, aprecia y remunera a los trabajadores que le permiten crecer, acomodarse y generar beneficios, de acuerdo con dichos beneficios?

¿o es una maquila más de las que apuntalan el subdesarrollo del país?



¿invierte en su entorno social, rural y urbano, manteniéndolos y, sobre todo, mejorándolos, con la inteligencia de saber que un entorno digno, culto y amable, será para él siempre clave de beneficio, máxime al tratarse de un producto que transciende todas las fronteras?




les avisé de mi brevedad hoy. quede el debate abierto. nosotros así lo hacemos pues los gatos somos soñadoremente pacientes y capaces de esperar y esperar antes de lanzarnos sobre una pieza de elevado interés.

y a los gatos de estelí nos preocupa que el eje de la economía de nuestra ciudad pueda ser una columna que se resquebraja por dentro y hiere por fuera los lindos derroteros de nuestros destinos.



y a quien corresponda:
que el

“Primer Festival del Tabaco 2009, Sabor y Aroma de Nicaragua”: 
sea un éxito para los negocios nicaragüenses relacionados con el tabaco,
sea un éxito para la ciudad de estelí,
se celebre con la ciudad y con las gentes que hacen posible su excelencia,
haga retornar siempre la cultura natural del tabaco,
y genere la economía sociable que le permita perpetuarse
arropado con un nuevo concepto añejo de identidad de origen, nuestra

D.O.
Denominación de Origen
Estelí


la vuelta abajo del norte
la vuelta al norte de nicaragua

en mi madriguera espero comentarios...

viernes, 27 de noviembre de 2009

el mural del tabaco: deontología del tabaco

parte central del mural 
(se trata de una composición politemática en vivos colores y trazos contundentes; debe trasladar el significado definitivo del esfuerzo creativo)

la continuación lógica después de reclamar el protagonismo esteliano en el mundo del tabaco puro (entiéndase en el "mundo mundial" porque hemos sido reconocidos desde hace varios años como origen de los mejores cigarros puros del mero y completito mundo), y de desfacer el entuerto de la inquisición impuesta al tabaco desde la visión torpe, generalista e inculta del nuevo pensamiento único con el que intenta apuntalar su continuidad el vigente sistema global de poder (y eso con el simple ejercicio de recuperar y ofrecer datos veraces sobre la excelencia de la cultura del tabaco), nos toca ajustarle las cuentas al propio tabaco y cigarro puro, a su salud actual y del momento. corresponde ahora, es menester, ejercer la necesaria y siempre fructífera autocrítica, que muy continuada debiera ser en tantos temas vitales que por rutina se consideran permanentemente en orden y la verdad es que están descachimbados por omisión, por desidia, por exceso de confianza o por presunción. 



cual si de paciente en hospital se tratara, varias son las pruebas que le debemos hacer al primer sector productivo de esta ciudad, y uno de los más pujantes del país para considerarlo sano y acorde con su cultura: la ancestral e irrenunciable cultura del tabaco, lo único que puede justificar su existencia.

otra cosa sería otorgar razón a sus dementes perseguidores, que sólo son capaces o sólo les interesa ver las perversiones con que el afán de lucro sin escrúpulo, capaz de asesinar por unas monedas, ha convertido la cultura del tabaco en un aquelarre chapucero. si al flor de caña sus productores le echaran unas gotitas del aditivo equis para que su adicción no tuviera límite y el ingenio así multiplicara sus ingresos (y de paso los alcoholizados) por cien o por mil, habrían acabado con un noble producto y con su también milenaria cultura, le habrían robado a vuestra humanidad un espacio sustancial de sensibilidad y disfrute, y el ingenio se habría hecho un multimillonario asesino con cómplice: el que permite su venta, la administración, el estado (droga legal = suculentos impuestos).


lo anterior se trata de un tema sangrante de salud pública física y mental, que ya diseccionaremos en otros murales, aplicable a tantas otras venerables culturas de humano cuño, destruidas y subvertidas en negocios fáciles y herramientas de dominio, y sutilmente utilizadas para sembrar el peor enemigo de la inteligencia y la libertad: el miedo. cosas del sistema.

bien, superar esa prueba, demostrar que nuestro tabaco para cigarros puros no es otro producto que el puro tabaco liado de forma artesanal en cilindros alargados de distintos calibres y longitudes sin ningún tipo de aditivo, residuo o sustancia anómala, industrial, química, ajena a la planta del tabaco, sería la primera reválida de nuestro precioso rubro o sector, tan económico como social en sus importancias.


suponiéndola superada habremos salvado el compromiso con el consumidor de cigarros, pero eso es tan sólo una mínima parte de los deberes que debe asumir y tener resueltos. el tabaco se cultiva sobre un suelo, una tierra, que es en esencia de todos aunque tenga legalmente un dueño. crece en un entorno y está en contacto con aire y agua comunes. y está sembrado por personas, recolectado por personas y lo transforman y envasan manualmente personas.


y de ahí la primera pregunta del millón de dólares, que se descompone en varias cabecitas preguntadoras: ¿respeta la industria del tabaco la tierra, el entorno y las personas de las que depende su existencia y explotación como bien y beneficio?. porque mis sensibles bigotes me obligan a pensar además que tal respeto debe ser de doble orden: el puramente físico, por su interacción física con el entorno descrito, y el respeto socioeconómico, simplemente por tratarse de una actividad con ánimo de lucro.



en cuanto al primer respeto, si mis bigotes lo husmean, mis orejas y la vista, que como mi primo el lince me caracteriza, me han dado datos para la reflexión. en más de una ocasión he escuchado en foros autorizados datos sobre la insalubridad de las producciones debida al uso de sustancias tóxicas no biológicas que pueden estar afectando a una población y unos recursos naturales que ya todos somos capaces de deducir de los datos que tenemos.


a veces las afirmaciones detectadas por mis radares auditivos apuntan a verdaderas endemias que pueden estar afectando a todo el medio humano en contacto con la producción y elaboración del producto. endemias que no son de detección inmediata pues se trata de enfermedades por acumulación, más o menos del mismo tipo que las causadas por estar en contacto continuamente con tantas y tantas contaminaciones que nos hemos inventado con nuestro trepidante bendito progreso...


"...la mierda pulverizada de tres millones de seres humanos que carecen de letrinas.
El excremento en polvo de diez millones de animales que defecan al aire libre.
Once mil toneladas diarias de desperdicios químicos.
El aliento mortal de tres millones de motores vomitando sin límites bocanadas de veneno puro, halitosis negra, camiones y taxis y materialistas y particulares, todos contribuyendo su flátula a la extinción del árbol, el pulmón, la garganta, los ojos..."
Carlos Fuentes, Cristóbal Nonato


aunque no se me alarmen demasiado, sólo tomen nota porque ya hemos hablado de que todo lo dañino que se le achaca definitivimante al tabaco y otras sustancias que interesa mantener perseguidas, resulta que realmente son provocadas por otros fenómenos de los que no se habla o se menta con la boca muy chiquita, de paso y mirando para otra parte. y las cifras que maneja carlos fuentes se derivan de méxico d.f. de hace ya años, con 3 millones de habitantes; nosotros sólo tenemos lo que proporcionalmente le correspondería a los 115.000 seres vivos que deambulamos por aquí.



queda en cualquier caso pendiente de contestación la primera parte de la pregunta del millón. mucho más pendiente cuando, no sabemos ni el agua que consumen (restan a nuestras reservas públicas), los datos de la salud laboral avistamos el hecho de que sólo ahora y sólo una firma de las muchas que cultivan tabaco y producen cigarros en estelí se ha atrevido a lanzar un cigarro biológico o ecológico o como prefieran. lo que aristotélicamente implica que todos los demás no lo son, muy a pesar de que estemos hablando de un producto al que ya le hemos reclamado su necesidad ineludible de ser natural.


pero vuelvan a no alarmarse: ni las producciones de alimentos en el campo, las tierras y aguas en las que prosperan hasta llegar a nuestras cazuelas o ensaladeras; ni la alimentación del reses, pollos y chanchos que luego rostizamos en nuestras parrillas; ni siquiera el agua en la que se desarrollan tilapias, guapotes, conchas negras o camarones que luego cevicharemos y freiremos, están libres de metales, sustancias químicas, y mierdas lenta y concienzudamente asesinas.  ni la ausencia de levadura salvan a las meras hostias de estar contaminadas con cualquier mierdita. aquí en este país y en todo el mundo, hasta en los países más desarrollados donde la contaminación y los aditivos conscientemente utilizados sin escrúpulo mantienen la alimentación y los entornos naturales en unos mínimos simbólicos listos a desaparecer. 


al final la consigna, la publicidad amenazante que aparece en las cajetillas bat, morris, reynolds, "fumar mata" debiera más ajustadamente mudarse en la de, simplemente, "vivir mata". así lo han han conseguido a puritito pulso con su demente prepotencia ustedes, los reyes de la creación. ¡joder con los reyes!

así que nos tememos que si rey de estelí el tabaco pudiera ser, flaquea por ósmosis quizás, o por negligencia inducida, o por mal de muchos consuelo de gilipollas, en uno de los que debieran ser sus sagrados deberes reales. y si alguien tiene algo que objetar o decir al respecto, este gatuno rincón y mural tiene espacio y esprays a disposición de quien quiera decir lo que tenga que decir, sin censura que valga.

lo que, y acabamos con esta deontológica digresión, nos hace estirar las garras, erizar el lomo e hinchar el rabo es que, vale, bien, el tabaco adolece de las mismas flaquezas y miserias en las que tantas cosas de lo humano incurren, es difícil mantener el tipo en el mundito que nos han organizado ustedes. repito, vale, muy bien, pero ¿qué hay del respeto social y económico que un sector tan boyante, que así lo afirman sus portavoces, debe reportar con igual rango y decoro?


y es que miren ustedes, este gato con otros colegas, con la tina, él mismito y solo solánganas se ha paseado arriba y abajo, dentro y fuera de las explotaciones tabaqueras de nuestra villa y se ha encontrado fábricas como cárceles o estrictos guetos de producción para indiecitos díscolos, salarios más que discutibles, falta de formación, de cobertura y garantías sociales, y salarios fuera de la realidad del coste de la vida, de la categoría y beneficio del producto, y de la presunta formación o cultura empresarial de sus emprendedores y promotores, de sus empresarios.


nada, nadita que ver su realidad de base, la que le permite ser, con las lindas cajitas filigraneadas con todo tipo de pintamonas, modernismos caligráficos, maderas de lujo y dorados broches que encelofadas se encaraman a los vistosos mostradores de los establecimientos más cucos y glamurosos abiertos en los más caros y selectos mercados. otra vez la pura y dura maquila, la engañifa, la estafa, el timo de la maquila. y, no hay mejor timado que el que se deja: sin impuestos que valgan. la maquila, el muro de la maquila, tendrá su mural, se lo juro.

el corolario al caso es la triste reflexión sobre una paradójica realidad: en estelí no se pueden fumar puros. simplemente no los hay. en la ciudad que los produce y que bien fumadora es, nos consta, comprarlos o venderlos en las tiendas de la ciudad está en la práctica imposibilitado por una demencia administrativa pública que sin embargo permite el cosumo intensivo y extensivo del ominoso y venenoso cigarrillo firmado por esas multinacionales imperialistas que a no sé quién tanto le oigo mentar. curioso fleco reflexivo, ¿que no?


pero ya saben que los gatos somos optimistas con uñas, quizás por eso nos gustan las alturas, aunque a veces no sepamos bajarnos de ellas: si hemos hablado de alguien que ya presentó un cigarro biológico, también sabemos de nuevos aires a contrastar, de reciente arribo a nuestra ciudad pero con un ya consolidado espacio que parece aportar aire fresco a tan ahumado y rancio panorama. fábrica y salarios más saneados, una preocupación nunca antes vista por la ciudad a la que han confiado su actividad, una serie de detalles que nos han llamado la atención y se la seguiremos prestando por la falta que nos hace. quizás sepan a quiénes me refiero, pero este gato no admite publicidad (art not ads).


sólo pedir, desde nuestro mural a punto de concluir, realismo sostenible, beneficio lógico y equilibrado, ciudadanía empresarial, sentido común -que es el menos común de los sentidos-, sociabilidad, sensibilidad e imaginación, economía del bienestar, cultura y equilibrio. no hay desarrollo económico que se pueda garantizar si no está suficientemente compensado y no se reviste de la cultura que lo haga verdaderamente inteligente... así podríamos seguir hasta un escueto infinito que nos veta la superficie que hemos escogido para el mural.


el primer festival del tabaco está en marcha. lo llaman  “Primer Festival del Tabaco 2009, Sabor y Aroma de Nicaragua”, será los días 3 y 4 de diciembre y he quedado con mi amigo mariano para cubrir nuestro propio reportaje. 


y si los organizadores no lo han contemplado para este primer festival, la encarecida solicitud de que en próximas ocasiones, al menos en éstas, los muchachos del puro se porten como deben con la ciudad y la tierra que les permiten ser lo que son y llegar donde han llegado. no sean estancos y ábranse. celébrense con todos y no a puerta cerrada (ójala me equivoque y finalmente se trate de un veradero festejo ciudadano). 



y por favor con D.O.: DENOMINACIÓN DE ORIGEN, que si nicaragüense es, en primer término es esteliano, como riojano el vino español de la rioja, de la región de cognac el coñac o de la comarca de oporto el oporto portugés, de jerez de la frontera el vino español llamado jerez... etc. al papa lo que es del papa y todo eso.


y bueno, recogemos botes y pinceles, que aún nos queda (le reservamos su pedacito- epílogo de muro) la

próxima y última entrega:
conclusiones para un suma y sigue

miércoles, 25 de noviembre de 2009

el mural del tabaco: ¿la cultura del tabaco?

(este primer escorzo del mural del tabaco puede plantearse como tira cómica o cinta de celuloide, al fin y al cabo es una sucesión de acontecimientos que hay que sintetizar por referirse a miles y miles de años de historia con final aún por definir)


"...antigua cultura es la del Tabaco. si no tanto como la del comer, muy al tiempo se habrían de aunar, aunque lógico es pensar que lo primero fue nutrir el cuerpo, que sin nutrir el cuerpo en qué otra cosa se iba a pensar, y si no fuera por el pensar de dónde vendría el discurrir, el observar y el preguntar, investigar y probar, antes del fumar seguro que muchas fueron las pruebas que se hicieron o casualidades acontecieron hasta que por el hombre fuera el tabaco descubierto..."
(sic.: félix silvestre lope de torrelaguna, antepasado mío,
en 1.505 desapareció en su segundo viaje a las indias)

hagámonos más prosaicos y escribamos más en prosa. el tema lo exige.

¿que en plena orgía antitabáquica, caza de brujas montadas en pipa, inquisición y auto de fe y fuego contra ahumado beneficio de los herejes del humo, dislate institucionalizado que se han sacado de la manga ¡alehop! los dirigentes de la escasa salud y de la administración enferma que mantenemos de nuestro bolsillo..., y este gato mantenga contra viento y marea que tabaco y cultura van de la mano? ¡pues sí, y se lo explico!

se preguntarán ustedes acaso cómo fue que el hombre se enteró de que chamuscar esa planta e inhalar los resultados era algo placentero. y más si como a casi todo hijo de vecino acontece, la primera pitada que le das en tu vida a un cilindrín o una pipeta de tabaco se convierte en un revolcón pulmonar de toses y trinos bronquiales, generalmente acompañados por abundante secreción lacrimal y hasta bascas gástricas que nos desvencijan las tripas en seco vómito.


algunos incautos  hablarán de casualidad, pero eso es una simpleza. está claro que algo de casualidad siempre pudo haber en el principio de todo lo nuevo para un bicharraco en evolución. pero una cultura la genera el humano a partir de consolidar su condición de humano, humanamente organizado, pensante y con capacidad de asombrarse, de asociar ideas, de aplicar la curiosidad con sistema y fines (no como los gatos, que todo lo curioseamos por curiosear, sin buscar un fin concreto). criando un hábito en fin de experimentar y probar para descubrir  o inventar. 


esa es la cadena de la evolución. y si en especies que ustedes consideran inferiores como la mía, evolucionó más la capacidad de oler, de oir, de ver, incluso de presentir, a ustedes se les disparó y finalmente disparató la de pensar, asociar y maquinar, enredar, vaya. hasta que casi perdieron el el olfato, el oído, la vista y tantas otras cosas naturales y valiosas y útiles; preciosas, si se me permite.


ustedes se empecinaron en pasarlo todo por sus procesos interioristas, mentales. tanto, que al final, han perdido la noción de la realidad o sólo les llega a medias, muy matizada y revuelta y trastornada. muchas veces reinventada una y mil veces por asociaciones aviesas o prejuicios, intereses despistes y artificios. pero sobre todo intereses, instinto que les puede y domina, e incluso han llegado a malentender en su adoración o servidumbre hacia él.


y así, si nosotros, las "especies inferiores" nos quedamos en el aspecto nutritivo de la comida, ustedes se empecinaron en cocinar y ahora tienen hasta enciclopedias sobre el tema, aunque su mayor hallazgo, en mi humide opinión, fue el pescado al horno. hicieron, y siguen haciéndola, su cultura del comer, que ya anda, superadas las delicatessen o la nouveau cuisine, por los derroteros de la cultura nutricional o nutricionista, otro aspecto nuevo de su evolución, el del pensamiento único, que con un despistadísimo rasero en temas de salud, le puede costar la vida tanto a un buen churrasco a la brasa como, en lo que nos toca, a una buena vitola liada en estelí.
  


bueno, pues con el tabaco fue más de lo mismo, y su cultura comenzaría más o menos por las mismas fechas, junto con su obsesión por las religiones, un poco antes que su afición a cortarse el pelo y desde luego algo después  que su afición a darse de cachimbazos a la que se descuidan, que eso lo comenzaron antes de articular palabra, es casi congénito. 


de una cosa no cabe la menor duda: ya hacía un rato que habían aprendido a hacer fuego. y eso les situaba casi en su mayoría de edad evolutiva (según ustedes, por delante y a la cabeza de todas las demás especies, dominando (¿ven lo que les decía de los intereses?). 


y como no podemos hacer casa con corredor en este lejano punto de arranque simplemente  les convoco, para que se conozcan mejor, primero a una película, en busca del fuego, y luego que se echen un ratito con un buen análisis de cómo comenzó el lío del tabaco,  con una amplia recolección de realidades que han hecho del tabaco otra de las torres culturales de su humanidad.


han pasado yo qué se la cantidad de milenios conviviendo con esa cultura, cuidándola al principio como todo buen tesoro que le encontramos a la mama natura, y hace no mucho van ustedes y de repente empiezan a "hacer el hombre", es decir, el imbécil.  

y cuatro listos desbordados de intereses bastardos se lían a liar todo tipo de mierditas con el tabaco, empezando por el papel, que jamás debería haber entrado en contacto con la sagrada planta, y acabando en un sinfín de chanchadas de laboratorio que le añaden para que se fume como no se debe hacer nada por muy sagrado que sea: en exceso, sin ton ni son, por las bravas o, como novedosamente dicen sus psicólogos de ustedes, "compulsivamente". 

resultado de fumador compulsivo


de esta forma ustedes, como ya han hecho con tantas otras, se empezaron a cargar la cultura del tabaco.


y se han vuelto una vez más locos del todo y han comenzado a estigmatizar y perseguir y proscribir y maldecir al tabaco. así, en general, el tabaco. sin ya ser capaces de distinguir la noble planta original de los infames subproductos en los que la convierten las tabacaleras cigarrilleras. a considerar esa mítica y en muchos aspectos beneficiosa planta como la única culpable de las autolesiones que su especie se inflinge (y que también de paso nos machacan a las "especies inferiores") con toda esa clase de elaboradas contaminaciones suyas, al parecer y presuntamente muy rentables. que resulta que desde el humo de sus malditos carros y fábricas, a los conservantes, colorantes, o inventos farmacológicos que abarrotan sus latas y botiquines, existe un infinito número en crecimiento de venenitos finos (se estiman en unas 400.000  las sustancias sin el debido control y estudio) que su privilegiada mente de especie líder ha ido elaborando y obligándose a consumir, desparramando de paso lo que les sobra encima de un mundo que no se las pidió ni las necesita. y con el que acabarán acabando. empezando por ustedes mismos. 

por fortuna en estelí, en alguna otra zona del cono sur, y supongo que también en otros espacios donde se venere el tabaco, como el turquestán y determinadas rutas del antiguo oriente, le estamos salvando el pellejo a este bien tan cultural como inmemorial que es el tabaco. cultivándolo y elaborándolo al natural, en cigarros puros sin papel ni boquillas de poliéster y, nos damos un voto de confianza, sin otra materia o sustancia que la puritita hoja del tabaco.



no cabe duda de que allá donde haya un interés creado, sea en dólares, pesos o doblones de oro, habrá siempre que mantenerse vigilantes, sosegadamente atentos a que se cumple con todo lo que debe caracterizar cualquier cultura que se precie. a salvo de aquellos juegos de manos perversos que acaban con su carácter de bien colectivo para convertirla en otro arma de expoliación y miserias, invitando al ya tan habitual fenómeno de la contracultura, que muchas veces es lo que sólo nos queda y hay que practicarla.


o sea, que tendremos que repasar, y eso lo dejo para el siguiente capítulo, las condiciones en las que estamos produciendo y elaborando nuestros tabacos. en armonía con la naturaleza y en armonía con el hombre que lo trabaja y con el que lo disfruta. en todos los aspectos.



el tabaco esteliano tiene que pasar esa prueba para seguir siendo parte importante en la cultura del tabaco. no hay más felinas carajas. y lo haremos minuciosamente en el próximo capítulo.


próxima entrega:
deontología del tabaco